
Cuando la gente habla bien de una serie, yo siempre me dejo llevar por los comentarios positivos, y así fue para animarme a comprar
Touch (Bateadores) de
Mitsuru Adachi. Un autor que no me había llamado la atención hasta que entré en el mundillo blogger, ya que yo en su día no llegué a ver el anime y no sabía de la existencia de este señor.
En Touch nos presentan a tres protagonistas y amigos de la infancia: Kazuya y Tatsuya son hermanos gemelos y Minami es la vecina de ambos. Los tres son de la misma edad y muy amigos desde que nacieron.
El sueño de Kazuya es llevar a Minami al Koishen, por ese motivo desde muy pequeño entrena muy duro para llegar a ser un jugador de béisbol excepcional y lo consigue, ya que el instituto espera mucho de él y creen que podrán llegar al Koishen si Kazuya es el lanzador del Meisei. En cambio su hermano Tatsuya es todo lo contrario a él: no tiene motivación alguna, es muy dejado y despistado, y odia que siempre le estén comparando con su gemelo. Pero el día que sus vidas dan un giro de 180º, Tatsuya empezará a ver el béisbol con otros ojos.
La exstinta
Otakuland nos trajo la edicón Wideban con
11 tomos de los 26 originarios, con más de 400 páginas por tomo y de un tamaño algo más grande que los tomos estándares. Suerte que me puede hacer con ella de 2ª mano, ya que cada tomo en su día costaba 12€ y tengo que confesar que
NO ME HA GUSTADO <- ya me podéis tachar de hereje xD
No sé como me pude dejar llevar por una serie que tenía todos los puntos de no gustarme... en primer lugar, el hecho que sea un shônen y largo... yo que no soy nada shônera... luego el tema dibujo... vale que no me tenga que dejar llevar por el dibujo, pero tengo que confesar que no he podido con su estilo... normalmente me acabo acostumbrando, pero con Adachi no... y para finalizar que sea un manga spokon... yo que odio el deporte... pero tenía mi esperanza, ya que Slam Dunk es un shônen spokon y me encanta, así que almenos no se diga que no le he dado una oportunidad, porqué la he leído entera y puedo dar mi más sincera opinión.
Tengo que confesar que las primeras páginas me despistaron mucho... ya que no sabía quien hablaba con quien al tener todos los personajes la misma cara, pero cuando dijeron que Kazuya y Tatsuya eran gemelos, ya me quedé más tranquila xD aún así, el dibujo de Adachi, con sus caras de póker que no expresan emoción alguna y son todas iguales, no me transmitían nada de nada, en serio, encontré la mayoría de personajes super sosos... y encima algunos de ellos me caían realmente mal... Minami es el ejemplo más claro. No puedo con su personalidad tan machista. Supongo que el echo que sea una serie de principios de los 80, influye mucho en como era la sociedad entonces... por eso no he podido con ella y muchas de las acciones de los personajes.

La historia empieza con un ritmo algo lento, pero esencial para presentar a los protagonistas... ya que poco a poco se iba formando el triangulo amoroso, y a mi eso me gustaba ya que el béisbol pasaba a un 2º plano y no se hacía nada pesado... pero Adachi se cargó esa harmonía para crear una circunstancia totalmente imprevista que dio paso al spokon que es. A partir de ahí la serie cambia totalmente, y Tatsuya que al principio me caía bastante mal, empieza a cambiar y acaba convenciendome lo suficiente como para no odiarlo (aunque se pase los tomos viviendo a la sombra de su hermano...) El único personaje que puedo decir que merecía la pena era Harada. Ese si que tenía una cara de póker descomunal, pero esa es la gracia de este personaje.
A partir de ese "hecho" el manga cambia completamente y el béisbol pasa a ser lo principal de la historia. Con lo cual cada vez se me hacía más pesado de leer... el manga gira siempre al mismo entorno... entreno-partido de béisbol-entero y así hasta el final. Entre que no me gusta este deporte, y encima los personajes son todos iguales, ya no sabía quien lanzaba, quien era el bateador y quien corría... todo demasiado confuso a mi parecer. Encima los partidos son todos previsibles, a excepción de uno... por lo demás, sin pizca de emoción.
En definitiva, que no lo recomiendo a mentes tan shôjeras como la mía, y si no os gustan los manga donde el deporte es el tema principal, ni os acerquéis. Aún así, no me ha parecido para tanto... es lo que tiene tener unas expectativas demasiado altas... que te dejas llevar y luego te defrauda. Una historia demasiado larga, con poca chicha y con unos personajes de lo más sosos.