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jueves, 23 de abril de 2009

La leyenda de Sant Jordi

Hoy es el día del libro, de Sant Jordi (Jorge) y el día de los enamorados en Catalunya. Y yo me pregunto... si Sant Jordi es el patrón de los catalanes, ¿por qué no es fiesta? Igual que en el grupo del facebook: ¡Yo también quiero que en Sant Jordi sea festivo!
Mi hermano tiene fiesta en la facultad, pero los pringados de ciclos, institutos y colegios no, es INJUSTO! Este día debería ser fiesta... encima a mi me toca currar T_T
Cuenta la leyenda que una pequeña aldea vivía subyugada a la ferocidad de un temible dragón. Su tamaño era tan descomunal que tenía atemorizados a todos los aldeanos, y tantas veces como intentaron capturarlo se vieron obligados a huir despavoridos. El monstruo despedía un hedor, que llegaba hasta los muros de la ciudad, que infestaba a todos aquellos que osaban acercarse a las orillas del lago donde vivía.

Para evitar que el dragón se acercara a la ciudad y con ello la muerte de varias personas y el pánico que provocaba, los aldeanos lo alimentaban cada día con dos corderos.
Al cabo de un tiempo, los ganaderos se quedaron sin existencias que ofrecer al dragón, por lo que celebraron una reunión donde decidieron ofrecerle cada día un cordero y una persona, que sería elegida diariamente mediante un sorteo del que nadie quedaría excluido. Fue la mala suerte la que decidió que un día la elegida fuera la bella y única hija del rey.
El rey, afligido, trató de ofrecer todas sus riquezas al pueblo para conseguir salvar a su hija pero a nadie logró convencer. La princesa salió de la ciudad ataviada con sus mejores galas y sin esperanza de volver a ver a su padre; y comenzó su camino hacia el lago.
En su viaje se encontró con un apuesto caballero que se ofreció a ayudarla tras escuchar su desdicha. El dragón enfurecido salió a su encuentro para embestirle pero éste, de un solo golpe de espada, le desgarró la vida y le sacó el corazón. De la sangre del dragón brotó un hermoso rosal.
De ahí, que para Sant Jordi, los hombres regalen rosas a las mujeres y al ser el día del libro, a estos les corresponda uno. A lo personal, yo cada año he recibido rosa y libro, pero este año tengo demasiados libros pendientes, así que no me pedido ninguno
Y no, yo no regalo nada, así que menos gasto, jajajaja.

¡Felicidades Himeko!

jueves, 12 de febrero de 2009

La leyenda de Santa Eulàlia

Aunque el Santo es una festividad que en mi casa no se "celebra", solamente no llamamos para decir un "¡Felicidades!", quería poner la Leyenda de mi nombre por aquí =)
Mi nombre es Laia, no Eulàlia, aunque el origen viene de él.

Santa Eulàlia es un personaje muy conocido en Barcelona, pues es la copatrona de la ciudad. Para los más pequeños se trata solo de una fiesta donde las 'Gegantas y capgrossos' pasean por los barrios, pero, para los más mayores es una de esas leyendas que nuestros abuelos nos contaban junto al fuego y que, a medida que creces, se consolida como un símbolo.
Cuenta la leyenda que Santa Eulàlia era una niña que vivía en el barrio barcelonés de Sarrià, y que des de bien pequeña se había distinguido por su caridad. Al lado de su casa había un pozo del que sacaban agua los vecinos de los alrededores. Un día, el pozo se secó y la joven Eulàlia lloro desesperadamente. Esas lágrimas que iba dejando a su paso se convirtieron en un río de agua fresca que llenó todos los pozos de Barcelona.

A principios del siglo IV el emperador Diocleciano decretó la persecución de los cristianos por todo el Imperio Romano. Santa Eulàlia, que solo tenía 13 años se presentó delante del emperador y le retrajo su conducta, motivo por el cuál fue encarcelada y condenada a padecer toda clase de torturas.

Barcelona, y sobretodo el barrio de Sarrià, donde nació, mantienen vivo su recuerdo celebrando su festividad cada 12 de febrero, en la que el Alcalde coloca el 'Penó de Santa Eulàlia' en el balcón del Ayuntamiento.
El Penó de Santa Eulàlia era llevado en comitiva por la ciudad durante las fiestas de la copatrona, también, se izaba en momentos de peligro como en la Guerra de Sucesión de 1714.

¡Felicidades tocaya! (Lapry)