Hace poco saltó la noticia que este oneshot de Yoshitoki Ooima publicado en 2011 en la Bessatsu Shônen Magazine, se convertiría en una serie a partir de algún mes de este año, y al tratar el tema del ijime (bulling) me llamó la atención.
Koe no Katachi viene a significar algo así como "La forma de la voz", ya que la historia trata de una chica que entra nueva en el colegio y tiene una peculiaridad que la hace diferente a todos los demás: es SORDA.
Una vez llegados a este punto, recomendaría que lo leyerais, ya que puedo hacer posibles spoilers. Más que nada, al comentar una historia de 60 páginas, es difícil no soltarlos y es mejor que lo leáis por vosotros mismos. Merece la pena, se lee rápido y no es demasiado dura. Leer aquí.
Hay muchas historias donde el ijime es el tema central, pero la de Koe no Katachi es diferente, o almenos yo nunca había leído un manga donde se le hiciera bulling a una persona por una discapacidad.
La historia está bien tratada, o almenos a mi no me ha parecido excesivamente violenta. La chica entra nueva en una clase donde todos sus compañeros pueden comunicarse verbalmente, y ella intenta hacerse amiga de ellos a través de su cuaderno. Pero de golpe, al darse cuenta que Shouko no puede comunicarse y que es un engorro para todos, en vez de sensibilizarse con ella y ayudarla, la desprecian. Ya no solo los compañeros de clase (recordad que los niños son muy crueles), sino que el propio profesor no quiere que participe en el concurso de coros porque sabe que su clase perdería al estar ella. Japón es un país muy competitivo, y con una mente muy cerrada, así que todo lo que le ocurre a la pobre niña es duro y perfectamente real.
El mejor pensamiento en esta historia lo tiene la profesora que quiere
ayudarla, y lo encuentro realmente admirable, al igual que Shouko al ir a
estudiar a un colegio con personas que no sufren su mismo problema. También me ha gustado mucho la evolución de Ishida, pero como digo yo: ahora es tarde. Quizá es porque soy una persona muy rencorosa, pero
nunca le diría "lo siento" a mi acosador, y menos querer hacerme amiga suya... aquí el problema lo tiene
él y no ella, en ese sentido, es lo único de la historia que no me ha gustado. Pero ahora voy a contradecirme, ya que el final me ha encantado... el momento que decide aprender el lenguaje de signos para encontrarla y ser su amiga es puro amor, y me han entrado ganas de saber como va a enfocar la autora la historia para continuarla, ya que se publicará en una revista shônen.
Leer esta historia ha hecho que me sensibilice con el tema y piense que haría yo en un caso hipotético si me encontrara con alguien así en una clase, ya que *toco madera* nadie cercano a mi padece de ello ni ninguna enfermedad degenerativa con la que tenga que convivir. Supongo que en estos casos, hasta que no te pasa, no sabes realmente lo que es.
Leer esta historia ha hecho que me sensibilice con el tema y piense que haría yo en un caso hipotético si me encontrara con alguien así en una clase, ya que *toco madera* nadie cercano a mi padece de ello ni ninguna enfermedad degenerativa con la que tenga que convivir. Supongo que en estos casos, hasta que no te pasa, no sabes realmente lo que es.
